La coleccion

Motos Clásicas Deportivas Japonesas de los años 80

Tengo veneración por todo tipo de motos y desde que tengo recuerdos me encantaron las motos de los años 70 como la Kawasaki H2 750 (Match IV) tricilíndrica 2 tiempos, la Z 900, la Honda CBX 1000 seis cilindros ó la Suzuki GS 1000. También me encantan motos de principios de los ochenta como la saga de las turbo (Honda CX 500/650 turbo, Yamaha XJ 650 turbo, Suzuki XN 85 650 turbo y especialmente la Kawasaki GPz 750 turbo), la Kawasaki Z 1000 R “Eddie Lawson”, la Honda CB 1100 R, ó la Suzuki GSX 1100 Katana.

Sin embargo, desde el año 1983 (aparición de la Honda VF 750 F) en adelante, las motos empezaron a ser diferentes ya que la “técnica” de las motos de carreras (de Grand Prix y de Endurance) empezó a ser aplicada a las motos de serie, con mayor ó menor fidelidad respecto a las auténticas motos de carreras.

Fueron aplicados conceptos como chasis de sección rectangular (en acero al principio y más adelante en aluminio e incluso con forma de U invertida tipo "Kobas" ó  “Delta-Box"), motores de refrigeración líquida (agua en la mayoría y aceite en caso de las GSXR de Suzuki) con potencias ya cercanas a los 100 CV (Honda VF 750 F ya con 90 CV) hasta los 150 CV (Yamaha FZR 1000 “exup” del 90) , llantas de 16 pulgadas delante (17 pulgadas a partir del 87/88), carenados integrales, frenos sobredimensionados y con sistemas anti-dive (del 83 al 85), semimanillares y decoraciones de “Gran Premio”.

Precisamente mi colección está compuesta por motos que tienen en común 3 ó más de estas carasterísticas. Se trata del ADN de las motos de carreras que fue inoculado en las motos de serie por primera vez y de forma generalizada en las “nuevas deportivas de altas prestaciones” que pretendieron acercarse más que nunca a las motos de competición.

Os presento entonces mi colección personal. Espero que os gusten tanto como a mi!